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El director del programa de Atmósfera y Energía de la Universidad de Stanford creó un modelo para transformación energética del orbe en 2050.

Mark Jacobson, profesor de Ingeniería Civil y Medioambiental y Director del Programa de la Atmósfera-Energía en la Universidad de Stanford (EEUU), ha creado un modelo para lograr la transformación energética del mundo en 2050, sin necesidad de utilizar fuentes fósiles o nucleares, y sin aumentar el número de plantas hidroeléctricas.

Jacobson, que creó su primer modelo en 2001, se considera un optimista gracias a la información que ha podido recopilar a lo largo de los años. “Hemos estudiado 139 países en el mundo para convertir sus fuentes de energía en 100% eólica, hidráulica y solar y hemos llegado a la conclusión de que sí es posible. Es económica y técnicamente factible. El costo es muy modesto y salvará vidas, eliminará emisiones que contribuyen al cambio climático, estabilizará los precios de la energía y creará empleo; sí, habrá un balance positivo neto de empleos”.

Jacobson cree que además de reducir la contaminación y las emisiones de CO2, disminuirá los riesgos de ataques terroristas por la descentralización de la energía. “Se reducirá la necesidad de importar energía, y los conflictos internacionales por fuentes de energía. Estoy tan seguro que soy muy optimista. La cuestión no es cómo, sino cuándo”.

El estudio ha sorprendido al propio Jacobson, cuyos modelos informáticos tridimensionales de la atmósfera-biosfera-océano han servido para simular contaminación de aire, clima, y energía renovables. “Descubrimos que al electrificar todo, reducimos la demanda de energía considerablemente. En el sector del transporte se puede reducir la demanda entre un 60 y 80%. En todos los sectores la demanda se reduce en un 35% de media en todo el mundo sólo con electrificar; sin cambiar tus costumbres puedes ahorrar energía. En España, si se convierte al 100% para 2050 y se realizan modestas mejoras en eficiencia energética, reducimos la demanda en un 38%”.

Aunque el costo por kilovatio sea mayor con energía limpia, como se consume menos, el costo final es menor. “Un coche eléctrico puede costar más que su equivalente de gasolina, pero si es conducido 24.000 kilómetros al año durante sus 15 años de vida, la media de EE.UU., se ahorran unos 18.000 euros en combustible. El coche tendría que costar 18.000 euros más que uno de gasolina para que no tuviera sentido».

También fue sorprendente descubrir que no hace falta tanto terreno para la conversión total. En EE.UU. necesitaría 0,5% de su terreno para plantas solares de gran escala, y para todo lo demás, porque la energía eólica prácticamente no ocupa suelo.

Los resultados del estudio se han difundido en el marco de la reciente Cumbre del Clima de París con la ayuda de Solutions Project, la organización que Jacobson fundó junto con el actor Mark Ruffalo y el apoyo financiero de Leonardo DiCaprio. “Definitivamente esperamos cambiar la conversación mostrando cómo puede hacerlo cada país. Este no es el único camino, pero es un camino. Podemos conseguirlo. Nosotros mostramos lo que se necesita, el coste, el número de empleos que se generan, las reducciones en la contaminación y los ahorros conseguidos por la reducción del cambio climático”. Y todo utilizando tecnología actual, desde vehículos de hidrógeno por célula de combustible a aviones propulsados por hidrógeno criogénico como el space shuttle.

Con que EEUU se pasara a la electricidad al 100%, el mundo se ahorraría 3,1 billones de euros en gastos derivados del cambio climático cada año. “Los ahorros de gastos relacionados con el cambio climático a nivel mundial son unos 14 billones de euros al año. Según unos estudios recientes, el coste social del carbono es mucho más alto de lo que antes se pensaba. Antes eran 30 euros por tonelada de CO2. Ahora son 250 por tonelada de CO2”.

En cuanto al empleo, Jacobson explica que no hay pérdida de puestos de trabajo, sino una transferencia de empleos, de la industria de energía fósil a la energía limpia, con un balance positivo. En España, por ejemplo, se crearían 182.000 empleos “para construcción y operación de energías limpias durante 40 años después de reconvertir los empleos perdidos”.

Además se eliminaría la contaminación del aire en España. “Estimamos, según los cálculos que combinan concentraciones actuales de contaminantes, población y riesgo relativo, que las muertes prematuras por contaminación en España son unas 27.000 al año; por enfermedades cardiovasculares, respiratorias y complicaciones causadas por asma. El coste total de la contaminación del aire en España es de unos 92.000 millones de euros, o un 7,7% del PIB. Se eliminaría este coste, unos 1.825 euros por persona. Además, cada persona ahorraría 140 euros al año en electricidad. El ahorro en gastos relacionados con el cambio climático sería de otros 1.825 euros al año”.

Eso en España. Cuando EEUU se electrifique al 100%, los ahorros climáticos serán de 7.300 euros por estadounidense. “La idea es que cuando los estados y los países empiecen a adoptar este tipo de planes, avergüencen a otros países y estos empiecen a actuar más rápido, porque se darán cuenta de los beneficios. California y Nueva York ya han adoptado el 60% de nuestro plan de 2030 porque para entonces serán 50% viento, agua y sol. Hawai también va hacia el 100% en el sector de energía eléctrica, un quinto de la energía total, pero aún así un sector completo, para 2045. Y según haya más países que sigan este plan, los demás se darán cuenta que no se quieren quedar atrás, porque van a ahorrar en gastos, mejorar la salud y aumentar ingresos. Los que se queden atrás estarán subdesarrollados”.