Ministro De Energ{ia

Dos fueron las políticas que más se reconocen en su paso por el Ministerio de Energía: la modificación a la Ley de Licitaciones y el cambio a la Ley de Transmisión Eléctrica.

Ayer se anunció que Máximo Pacheco deja el Ministerio de Energía, luego de casi 43 meses de gestión. Esto, para dedicarse a la precampaña presidencial de Ricardo Lagos.

La noticia fue recibida con pesar en el sector eléctrico, dado que en el marco de una economía deprimida, Pacheco logró destrabar varios “cuellos de botella” que afectaban a la industria y, actualmente, esta lidera los rankings de inversión locales.

Entre las metas más importantes que alcanzó Máximo Pacheco, figura el descenso de los precios de la energía. Dos fueron las políticas que más se reconocen en su gestión: la modificación a la Ley de Licitaciones y el cambio a la Ley de Transmisión Eléctrica. Ambas modificaciones se traducen en mejores condiciones de competitividad de la industria, pues permiten destrabar las inversiones y alcanzar precios históricamente bajos, como ocurrió en el último concurso de suministro eléctrico.

Otros de los logros son: el incremento de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) -que, a su vez, le pone desafíos importantes al sistema eléctrico por su condición de intermitencia-; la ampliación del giro de Enap, para que esta pueda invertir en generación; la exportación de gas a Argentina, y la Ley de Equidad Tarifaria y reconocimiento a aquellas zonas que generan energía en sus cuentas de la luz. Esto último permitirá a muchas personas pagar menos por su consumo, pese a vivir en lugares de menor densidad poblacional. Por último, al ex ministro Máximo Pacheco le reconocen, sobre todo, ser un impulsor del diálogo para construir consensos y generar confianza entre los inversionistas del sector.

No obstante, la salida de Pacheco de la cartera dejará algunos temas abiertos, que deberá abrochar el nuevo secretario de Estado, Andrés Rebolledo. En el mercado estiman que entre estos tópicos figura la interconexión eléctrica con Perú, donde falta aunar voluntades entre ambos países para concretar la iniciativa.

A su vez, hay tareas pendientes de la Agenda de Energía, impulsada el 2014 por el ex ministro como el proyecto de ley del gas; la norma que busca impulsar la eficiencia energética; avanzar en el ya tan comentado ordenamiento territorial; desarrollar la política de Aysén, y cambiar la regulación de la distribución eléctrica. Esta última es de suma relevancia para el sector, y Pacheco con su equipo ya habían iniciado un proceso de recepción de propuestas. El desafío para Rebolledo será terminar este trabajo para que el próximo gobierno implemente la norma.

En el sector también creen que debería haber un mayor impulso a proyectos convencionales que entreguen seguridad al sistema, y también un mayor énfasis en el desarrollo de los servicios complementarios, que permitirán dar flexibilidad al sistema eléctrico.

20 de octubre de 2016