Gasenap

El ministro de Energía, Máximo Pacheco, confirmó un desfase respecto de la estimación anunciada en enero pasado.

Hacia fin de este mes se concretarían los primeros envíos de gas natural desde Chile hacia Argentina, materializándose así el acuerdo alcanzado en enero pasado por ambos gobiernos. Así lo confirmó el ministro de Energía, Máximo Pacheco, quien de esta forma reconoció un desfase respecto de la fecha que inicialmente se había planteado para el inicio de esta exportación energética que, en la práctica, implica seguir invirtiendo la balanza a favor de Chile. Este proceso comenzó en febrero con la inyección de electricidad hacia el país vecino.

Pese a que el secretario de Estado precisó que todos los elementos relativos a este intercambio ya están “negociados, establecidos, convenidos y formalizados”, esto sería válido sólo para las entidades públicas, pues según trascendió los privados que materializarán este negocio aún no tendrían contratos firmados con su contraparte en ese país, que es la estatal Energía Argentina (Enarsa). En la estatal trasandina no estuvieron disponibles para entregar una versión, pese a reiterados intentos.

El acuerdo suscrito en enero por los ministros Pacheco y su par argentino, el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, establece que el país enviará unos 5,5 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) de gas natural, equivalentes a cerca del 20% de las importaciones de GNL que ese país realiza y por las que actualmente está pagando menos de US$ 4,5 por millón de BTU (unidad térmica británica), debido al desplome del precio internacional del petróleo.

En Chile, según las estimaciones de la Comisión Nacional de Energía (CNE) el GNL puesto en Chile oscila entre US$ 6,17 y US$ 9,17 por millón de BTU. En esta fórmula, que se extendería en principio hasta septiembre, se contempla que por el norte se inyecten 1,5 MMm3/d y otros 4 millones desde la zona central.

Negociaciones avanzan

En la industria comentan que aunque no habría contratos, sí hay negociaciones bastante avanzadas y en algunos casos, incluso, con ofertas aprobadas por parte de la Secretaría de Energía, lo que sería el paso previo para la formalización de los convenios.

Este último sería el caso de Engie, que tendría la mayor parte del camino recorrido, pues a través de su filial Solgas presentó una oferta que ya tendría el visto bueno de las autoridades argentinas y estaría ad portas de firmar con la estatal Enarsa. La franco-belga empaquetó en una sola oferta todo lo necesario, es decir, desde el abastecimiento del GNL hasta la inyección en las redes del país vecino.

Para ello su filial Solgas está coordinando a otras firmas que son controladas por la europea, como GNL Mejillones, el gasoducto Nor Andino (en el lado chileno y trasandino) y la propia Solgas, que es una comercializadora del hidrocarburo ya procesado. De hecho, en la memoria 2015 de la generadora eléctrica E-CL (hoy Engie Energía Chile) figura que en diciembre pasado le vendió a Solgas 4 Mmm3/d de gas natural a un costo de US$ 8,41 por millón de BTU, para realizar las pruebas de funcionamiento del gasoducto en sentido contrario, es decir, hacia Argentina.

En lo que respecta a la zona central, desde donde se estima se enviarán 4 millones de metros cúbicos diarios del hidrocarburo, la situación sería distinta y aunque hay negociaciones, el tema aún no tendría el visto bueno de la cartera de Aranguren.

En este caso las contrapartes chilenas serían tres: la estatal ENAP y Endesa Chile, que contarían para la venta con excedentes de gas natural que obtienen desde el terminal de regasificación de GNL de Quintero.

La tercera es GasAndes, que opera el gasoducto que cruza la cordillera a la altura de la Región Metropolitana y a ambos lados es propiedad de Metrogas (47%), CGC (40%), ligada al empresario argentino Eduardo Eurnekian, y el 13% restante es de AES Gener, a través de Eléctrica Santiago.

5 de mayo de 2016