Carreterasolar

El tramo de un kilómetro abierto al tráfico en Normandía es una experiencia piloto de la resistencia y rentabilidad de las placas fotovoltaicas

Francia ha inaugurado este jueves 22 de diciembre en Normandía el primer tramo de carretera del mundo construida con pavimento formado por placas fotovoltaicas, que generan electricidad a partir de la luz solar.

Existen otras experiencias piloto de carreteras solares -en Estados Unidos, por ejemplo-, y en Holanda funciona desde hace un año un tramo de carril bici con suelo de placas solares, pero el tramo inaugurado en la carretera departamental que conduce al municipio normando de Tourouvre-au-Percheen es el primero en todo el mundo abierto al tránsito de vehículos a motor.

Los promotores del proyecto destacan que el tipo de paneles solares utilizados están especialmente concebidos para soportar el peso de cualquier vehículo, incluido el de camiones, y garantizar la adherencia de los neumáticos.

En la primera fase, el proyecto ahora estrenado podrá alimentar el alumbrado público de un pueblo de 5.000 habitantes. Esta experiencia se enmarca en un proyecto de las autoridades francesas que podría extenderse en los próximos años a 1.000 kilómetros de carreteras.

La experiencia piloto aporta innovaciones tecnológicas importantes pero diversas organizaciones ecologistas que consideran su coste, 5 millones de euros, es desorbitado para la cantidad de energía que puede producir.

”Sin duda es un avance técnico, pero para desarrollar las renovables hay otras prioridades que este juguete del que sabemos que es muy caro pero no si funciona bien”, aseguró al diario “Le Monde”, el vicepresidente de la Red para la Transición Energética (CLER), Marc Jedliczka.

os primeros cálculos indican que el precio del kilovatio producido en esta vía solar es de unos 17 euros, frente a 1,3 para el que se genera en una instalación fotovoltaica en un tejado. Los expertos destacan que las instalaciones algo inclinadas son más eficientes a la hora de producir electricidad, una desventaja de esta iniciativa, pues está en posición horizontal.

En todo caso, durante el acto de inauguración, la ministra de Medio Ambiente, Ségolène Royal, aseguró que se trata de una idea que va en la línea de la transición energética del país hacia las energías renovables.

Los responsables del proyecto sostienen que el tramo inaugurado hoy es una prueba y que el precio de la infraestructura disminuirá a medida que se incremente la demanda, lo que abaratará también el coste de la energía producida.

Los datos facilitados por la administración francesa y las empresas implicadas indican que en 2020 el precio del kilovatio producido en una carretera solar será similar al de otra planta de energía fotovoltaica.

23 de diciembre de 2016

La Vanguardia