Generacion Electrica

El ministerio que dirige Máximo Pacheco encargó este inédito estudio, en el que se consultó a los chilenos sobre energía. Resultados muestran que en su inmensa mayoría conocen y respaldan la energía solar y eólica, pero que las fuentes hídricas no concitan tal aceptación.

A los chilenos les aproblema el alza de las cuentas de la luz, muestran una regular satisfacción con el servicio eléctrico que reciben de sus proveedores de electricidad, apoyan la energía solar y eólica más que el carbón, el gas o la hidroelectricidad, y mayoritariamente consideran una buena idea que Chile se interconecte con los países vecinos para abastecerse de electricidad.

Estas son algunas de las conclusiones de la Primera Encuesta Nacional de Energía, un estudio inédito que encargó el ministerio del ramo, a cargo de Máximo Pacheco, para tener un insumo más para elaborar políticas públicas.

El sondeo se realizó en 2015, consultando a ciudadanos mayores de 18 años, hombres y mujeres, pertenecientes a todos los niveles socioeconómicos y de todas las regiones del país, tanto de sectores urbanos como rurales. El trabajo de campo fue efectuado por la empresa Cadem entre el 5 y el 28 de diciembre, mediante encuestas presenciales en hogares, aplicadas a través de tablets.

Uno de los resultados más importantes que arrojó es que uno de cada dos chilenos considera que los altos precios de la luz son el principal problema energético del país, seguido de la seguridad del suministro por corte y, luego, en tercer lugar, la sequía.

Para el ministro Pacheco, este resultado es una consecuencia de que por muchos años se descuidaron las inversiones en el sector y ello hizo subir el precio de la cuenta de la luz, “que es la más cara de América Latina”, recalca.

Aunque hoy la energía es el sector donde más se invierte en Chile -Pacheco detalla que hay US$ 15 mil millones en obras en construcción en este rubro-, por muchos años se suscribieron contratos de abastecimiento a 15 o 20 años plazo con precios altos. Por ello, advierte que el rezago es de tal magnitud, que aunque las licitaciones de suministro eléctrico han adjudicado contratos a precios significativamente más bajos que en los últimos años, solo a partir del año 2018 los chilenos notarán una estabilización total en las cuentas, y desde el año 2020 en adelante las tarifas de la luz van a bajar.

Empresas sacan nota 4

Respecto del servicio de las compañías eléctricas, el reporte muestra que las personas declaran una satisfacción regular con la calidad del suministro eléctrico. Solo un tercio (29%) califica a las empresas con nota 6 o 7, pero la mayoría les pone una nota más baja: 37% las evalúa con nota 5, y el 34% con nota igual o menor a 4. En el promedio por zona geográfica, la encuesta muestra que la zona norte -desde Arica a Coquimbo- es donde se evalúa de peor manera la calidad del servicio que entregan las firmas eléctricas, con una nota 4,5. En la Región Metropolitana está la mejor evaluación, aunque la nota llega solo al 4,9.

Pacheco estima que una de las razones que pueden explicar estas calificaciones son las interrupciones de suministro. En promedio, al año en Chile los cortes suman 14 horas, pero “hay zonas del país donde hay más de 30 horas de cortes de luz al año”, dice. De ahí que sea prioritario reducir estos números. Su meta de aquí al 2035 es bajar a cuatro horas de interrupciones al año y a solo una hora en 2050, adelanta.

Una de las sorpresas que arrojó la consulta es el lugar que la gente le asigna al sector eléctrico en cuanto a su importancia económica. Las personas le dan la misma relevancia que a la minería y está por encima de la agricultura y la construcción.

Además, las personas respaldan la interconexión eléctrica de Chile con los países vecinos para el intercambio de energía (61% la apoya), y la mayor proporción de los consultados (38%) lo hace porque estima que contribuye a bajar los precios de las tarifas. Otras razones apuntan a que los países vecinos deben colaborar, porque es necesario exportar energía, porque contribuye a diversificar la matriz o asegurar el suministro con menos cortes de luz.

Según el ministro, la conclusión es relevante y está en línea con el hecho de que esta parte de América Latina ha sido lenta en esta integración. El resto del continente ya tiene desde hace varios años sus sistemas eléctricos integrados, lo mismo que Europa, Asia, y hasta África. “Sudamérica es la región con la menor integración energética del mundo”, dice Pacheco.

Solo 50% apoya a las hidroeléctricas de embalse

La encuesta revela también que a los chilenos les gustan las energías renovables: conocen y apoyan por sobre 80% las fuentes solar fotovoltaica y eólica, y en menor medida el gas natural.

Y en contrapartida, la energía hidroeléctrica de embalse tiene una aprobación de solo 50%, pese a que por muchas décadas esta fue el pilar del suministro energético del país.

Ello supone todo un reto en la política pública, dado que el Gobierno ha definido que en el año 2050, siete de cada 10 MW que se generen en el país deben provenir de fuentes renovables, teniendo la hidroelectricidad un papel fundamental en la matriz.

“Un país que tiene agua y quiere bajar los precios de la energía debe utilizar esta fuente”, enfatiza el ministro, pero eso pasa por que las compañías generadoras realicen “ingeniería blanda” con la comunidad para lograr una mayor aceptación de este tipo de energía.

“Me duele el alma saber que en la Región de Aysén, donde están los dos ríos más caudalosos del país, el Pascua y el Baker, el 95% de la generación eléctrica sea petróleo, con lo sucio y caro que este es. Esa región y el país deben recuperar su historia, porque en este país la energía hidroeléctrica llegó a representar un 80% de la electricidad. Chile tiene un ADN renovable”, concluye.

Equidad tarifaria: Suben cuentas en 600 mil hogares y bajan en 2,7 mills. de familias

Esta semana, el Congreso despachó el proyecto de ley de equidad tarifaria, que implica varios cambios, como que en el país no haya lugares en los que la cuenta de la luz supere en más de 10% el promedio total. Además, se compensará con una rebaja en sus cuentas a 63 localidades, que son las mayores productoras de energía, como Mejillones, Quillota, Tocopilla, Huasco, Coronel, Santa Bárbara, San Clemente y Alto Biobío. Esto, a través de un alza en la boleta de aquellos hogares de mayor consumo y baja tarifa (sobre 200 kilowatts, unos $25 mil).

Serán 600 mil hogares de la Región Metropolitana los que financiarán, con un incremento de $1.500 en su boleta mensual, la rebaja de las cuentas de casi 2,7 millones familias del resto del país.

6 de junio de 2016